Las vacaciones son una necesidad. Abandonar por unos días el entorno donde se impone la rutina, cambiar de horarios, de paisajes y costumbres es una terapia ligada a la salud física y psicológica. Sin embargo, para muchos, en especial en estos duros tiempos que corren, viajar es un lujo que es difícil permitirse. Pero hay alternativas. Estamos convencidos de que las vacaciones no tienen por qué representar un dispendio, y te lo vamos a demostrar.
Te proponemos cinco fórmulas low cost con las que podrás olvidarte del mundo durante un tiempo sin que peligre la economía doméstica:
- Camping, una solución tan antigua como práctica y barata. Hagamos un cálculo con los gastos básicos que te supondría: puedes encontrar una tienda de campaña para cuatro personas a partir de 100 euros; hay sacos de dormir desde 30 euros. El precio medio por noche en un camping español es de 35 euros –las instalaciones cuentan con duchas, baños, recogida de basuras y casi todas ofrecen un lugar para barbacoas–. Así que una semana en familia puede salirte por unos 365 euros, más transporte y comida. Puedes incrementar el presupuesto tanto como desees, con tiendas de varios cientos de euros, alquiler de autocaravanas –a partir de 80 euros diarios– o acomodándote en campings cinco estrellas por su ubicación o servicios.
- Carpooling: comparte coche, comparte gastos. Una idea surgida hace unos años en las redes sociales de Estados Unidos: buscas una persona que vaya a realizar tu mismo recorrido por carretera durante las vacaciones, te pones de acuerdo con él para coincidir en las fechas y en las paradas, y os repartís los gastos de gasolina, peajes, estancias en parkings, etc. Hay sites especializados que sirven como intermediarios entre usuarios.
- De fiesta en fiesta popular. Por toda España se organizan festejos que pueden servirte como hilo conductor de un periplo tan divertido como intenso y económico. Además, en las grandes celebraciones de algunas localidades es habitual que los ayuntamientos ofrezcan a los visitantes zonas de acampada e instalaciones a precios muy asequibles. Si no, puedes acceder a albergues o buscar alojamientos baratos alejados de la localidad. Hay cadenas de hoteles de carretera o exprés (Campanile, Etap, Formule 1, Ibis o Travelodge), muy populares en Europa y cada vez más habituales en España, en los que por 30 euros la noche consigues una habitación doble.
- Couch surfing: ¡te invito a mi casa! Una modalidad que se ha generalizado fuera de España pero que aquí resulta toda una novedad. En redes sociales o sites especializados, jóvenes y adultos de distintos países ofrecen alojamiento gratuito en su casa a viajeros con los que compartan intereses y aficiones. La única pretensión es hacer nuevos amigos e intercambiar experiencias, conocer culturas distintas e, incluso, aprender idiomas.
- Compras colectivas de viajes. Funcionan como las ventas colectivas ya tan habituales en otro tipo de artículos: te haces socio de un club privado de viajes, como voyageprive.com, y tienes acceso a ofertas exclusivas durante un tiempo limitado. Si se cubre un cupo de compradores mínimo, la oferta se hace efectiva. Los descuentos pueden llegar hasta un 70%.
Como ves, viajar puede resultar tan caro, o tan barato, como tú quieras.
Imagen: Viajar24h.com en Flickr.com